XV Legislatura › Expediente 122/000203
Proposición de ley de Grupos Parlamentarios del Congreso
Proposición de Ley de Conciliación y Corresponsabilidad Familiar.
Autor: Grupo Parlamentario Popular en el Congreso · Resultado de la tramitación: Rechazado · ficha en congreso.es
Temas: Igualdad de género · Servicios sociales y familia
De qué trata: Proposición de ley para promover políticas de conciliación y corresponsabilidad familiar, abordando brechas de género, natalidad y envejecimiento poblacional. *
Votaciones
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Texto oficial
Texto de la iniciativa publicado en el BOCG (recortado; el texto completo está en la fuente). Fuente.
Exposición de motivos La igualdad entre mujeres y hombres es un principio jurídico universal reconocido en diversos textos internacionales sobre derechos humanos, entre los que destaca la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas en diciembre de 1979 y ratificada por España en 1983. Igualmente cabe recordar los avances introducidos por conferencias mundiales monográficas, como la de Nairobi de 1985 y Beijing de 1995. En la Declaración aprobada por los 189 Estados se consideró como objetivo estratégico fomentar una armonización de responsabilidades laborales y familiares entre mujeres y hombres. Este principio aparece reconocido en nuestra Constitución, en el artículo 14, que consagra el derecho a la igualdad y a la no discriminación por razón de sexo, atribuyendo a los poderes públicos en su art. 9.2 el deber de promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas; así como el de remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud. Así mismo, es un principio fundamental de la Unión Europea. De acuerdo con el artículo 3, apartado 3, párrafo segundo, del Tratado de la Unión Europea (TUE), la Unión debe fomentar la igualdad entre mujeres y hombres, y el artículo 23 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea («Carta») establece que la igualdad entre mujeres y hombres debe garantizarse en todos los ámbitos, incluidos los relativos al empleo, el trabajo y la retribución. La igualdad jurídica entre mujeres y hombres y la plena incorporación de la mujer al mercado de trabajo, han puesto de relieve la importancia de las políticas de conciliación y corresponsabilidad familiar como instrumento para garantizar la igualdad de género promoviendo la participación de las mujeres en el mercado laboral, el reparto igualitario de las responsabilidades en el cuidado de familiares entre hombres y mujeres, y la eliminación de las desigualdades de género en materia de ingresos y salarios. Estas políticas, a su vez, deben tener en cuenta los cambios demográficos, incluidos los efectos del envejecimiento de la población, ya que una sociedad sostenible desde un punto de vista demográfico exige hombres corresponsables en el cuidado, la crianza y la educación de los hijos y ascendientes y, a su vez, también demanda los recursos suficientes para que sea posible compatibilizar estas responsabilidades familiares con el trabajo y la vida personal. Todos los datos revelan que las brechas de género están directamente vinculadas con las dificultades para conciliar que afectan mayoritariamente a las mujeres, demostrando que esa igualdad está aún lejos de ser real y efectiva. El 84,4 % de las excedencias para el cuidado de un hijo u otro familiar solicitadas en 2024 correspondieron a mujeres, pero no es el único indicador. Según la Encuesta de Población Activa, casi nueve de cada diez personas inactivas por labores del hogar eran mujeres y la ocupación femenina es 6,6 pp inferior a la de los hombres (EPA IT2025); Un reciente informe de CCOO, señala que el 75 % de la población asalariada a tiempo parcial son mujeres y una de cada cuatro gana igual o menos del SMI en términos de salario anual. Y de acuerdo con la última encuesta del CIS sobre percepción de igualdad entre hombres y mujeres, éstas dedican el doble de horas al cuidado de los hijos en un día laborable (6,7 h. por las 3,7 de los hombres). Todo lo anterior desemboca irremediablemente en la brecha salarial en los que según el INE el salario anual más frecuente de las mujeres está un 25,7 % por debajo del de los hombres. Las consecuencias de todo ello hacen que muchas familias se planteen cuándo y cuántos hijos tener, lo que unido al progresivo envejecimiento de la población nos sitúa ante un desafío demográfico de primer nivel, con grandes implicaciones sociales como la adaptación y mantenimiento del Estado del Bienestar, pero también de carácter económico, porque ninguna gran economía puede mantenerse sin una fuerza productiva joven. El INE señala que la natalidad volvió a caer un año más. Según los últimos datos publicados en noviembre de 2024, durante 2023 se registraron 320.656 nacimientos en España lo que supuso un descenso del 2,6 % respecto al año anterior (8.595 menos). El número de nacimientos continúa así con la tendencia a la baja de la última década, sólo interrumpida en 2014. Desde el año 2013, el número de nacimientos ha bajado un 24,7 %. Y no solo nacen menos niños, sino que cada vez los tenemos más tarde. El número de nacimientos de madres de 40 o más años, ha crecido un 19,1 % en los 10 últimos años. En términos relativos, mientras que en 2013 el 6,8 % de los nacimientos fueron de madres de 40 años o más, en 2023 ese porcentaje se elevó hasta el 10,8 %. Paralelamente, durante 2023 fallecieron en España un 6,1 % menos de personas que en 2022, lo que es una excelente noticia, pero intensifica el envejecimiento de la población. Son unos datos que revelan que el problema demográfico en España se acentúa. La última encuesta de fecundidad publicada por el INE (en 2019 respecto a 2018) expone de forma bastante clara las razones de la situación actual. Los españoles tenemos menos hijos de los que queremos, especialmente problemático es el salto entre el primero y el segundo, y sigue habiendo mucha gente que quiere tener un tercero y no puede; las mujeres extranjeras tienen más hijos que las españolas en todas las edades; y los problemas fundamentalmente siguen siendo económicos y laborales, lo que explica que se haya ido produciendo un retraso en la edad a la que nos planteamos tener los hijos. Ante esta situación no hay tiempo que perder. La sociedad reclama al Estado políticas que reviertan la situación actual y permitan a las familias, en un entorno estable y de libertad, tener los hijos que desean permitiendo conciliar la vida personal, familiar y laboral. La Directiva Europea 2019/1158 relativa a la conciliación de la vida familiar y profesional de los progenitores y cuidadores, pone el acento en la necesidad de avanzar en políticas de corresponsabilidad, proporcionando mayores incentivos a los hombres para que asuman la misma cantidad de responsabilidades que las mujeres en el cuidado de sus familiares. Estamos, pues, ante algo más que un cambio cultural, es necesario articular una política de Estado que apueste por todo tipo de medidas, incentive el uso indistinto y consecutivo de los permisos parentales para alargar su duración y reforzar un vínculo temprano entre padres e hijos; que contemple los cuidados familiares, tanto de descendientes, como ascendientes; que amplíe la oferta de servicios de guardería y de cuidados de larga duración, accesibles y asequibles; que atienda las necesidades específicas de cuidado de todas las familias; que aporte apoyo económico y reconocimiento social a las familias y a las empresas […]